miércoles, 17 de agosto de 2011


Cuando de morir con el corazón completo se trata, muy pocos son los afortunados.

Amanda lo robó todo, lejos de conformarse con los placeres de mi cuerpo, se apropio de mis pensamientos, caló en lo profundo de mis huesos y se llevó aquello que nunca me atreví a ofrecer.
Para la gente soy un desalmado sin corazón, pero parecen olvidar que alguna vez lo tuve, hasta que una zorra lo hizo añicos.
Tenia que pagar por ello.
Chinkii

Bam Bam. Punto. 

5 comentarios:

Gracias :*